viernes, 24 de junio de 2016

PROSTITUCIÓN….

DEL CUERPO, DE LA VERDAD, DEL BIEN COMÚN…

Según el diccionario de la lengua española, el término prostitución tiene dos significados: 1. La prostitución es la "actividad a la que se dedica quien mantiene relaciones sexuales con otras personas, a cambio de dinero", o cualquier otro tipo de retribución. 2. Dicho de una persona: Deshonrar, vender su empleo, autoridad, etc., abusando de ella por interés o por adulación. 3. Dicho de una profesión: Ejercer una profesión u oficio de manera irresponsable y sin ética.

1. Prostitución del cuerpo: actividad practicada a lo largo de la historia. Un “criterio amigable” define este fenómeno como un mal necesario. Asunto para largas reflexiones debido a que estas “descargas físicas” pueden generar delitos a partir de esta actividad tan placenteras como peligrosas. Esto es conocido por todos. Nada nuevo.

Este fenómeno harto debatido aquí y allá, por esta o aquella institución, solo habla de los problemas causados, pero qué tanta gente se ha preguntado por qué motivos ejercen esta profesión tan antigua. Y no faltan quienes sueltan venenosos conceptos en contra.

En muchos de los casos se está ante la presencia de mujeres que son madres solteras, con una infancia difícil, viviendo en ambientes tan horrendos con papás alcohólicos, drogadictos. Y nada digamos si en la familia se ejerce la prostitución y promiscuidad dentro o fuera de casa.

¿Cuántas jóvenes no estarán sufriendo largas horas rebajando su cuerpo para estar con un extraño a cambio poco dinero, por el hecho de buscar una mejor vida para ellas, para sus hijos, para sus familias, sin saber qué es lo que les espera con su próximo cliente…quizás con la esperanza que sea la última vez? Otras lo harán por opción… ¿cómo saber?

2. Prostitución de la verdad. “El poder está prostituido cuando, en vez de usufructuarse y ejercerse para el bien común de toda la ciudadanía, se usa y abusa para el placer de mandar y para los placeres y beneficios de quienes lo ejercen, a costa del esfuerzo y sacrificio que hace la ciudadanía con el propósito de que se desarrolle dicho bien común…

La prostitución del poder por parte de los políticos y responsables de cargos públicos corruptos es más perversa que la prostitución normal, porque estos corruptos, además de prostituir el sentido y razón de ser del poder, no pagan para que se les ceda el poder, sino que se hacen pagar, cobrándole al pueblo sueldos a veces suntuosos para sí, sus secretarias y funcionarios prebendarios…

En vez de cumplir con sus objetivos, se prostituyen dedicando sus recursos a convertir tales instituciones y empresas en instancias de empleo para colocar a amigos, parientes, socios partidarios, operadores políticos y hasta amantes”. (cfr. Jesús Montero Tirado Abc-21.09.15).

3. Prostitución del bien común y la convivencia pacífica. Comprobamos con desasosiego y angustia cómo nuestras ciudades se vuelven "tierra de nadie" al caer la noche o a plena luz del día. Las calles son controladas con total impunidad por todo aquel que desee convertirlas en violentas, sangrientas, veredas utilizadas como estacionamiento o como propiedad privada por prepotentes comerciantes, etc. etc. ¡La sana convivencia pacífica es mutilada por el mbareté!

Son momentos culmen de todo tipo de tropelías al cual tienen libertad cualquiera que tenga ganas de delinquir de distintas formas: Borrachos, semidesnudos, con teléfonos celulares conducen vehículos sin chapas ni luces en alocadas carreras, con potentes equipos de sonido elevados al máximo volumen; el colmo se evidencia cuando motociclistas se "convidan" botella de cerveza en plena circulación... otros exhiben armas....

¿Piensan aquellos que guiados sólo por sus instintos - lejos de la razón - cometen todo tipo de salvajismos, en la calle, en cancha, en la escuela, ensuciando y rompiendo parques? Es que, ¿no se dan cuenta que convertirse en “aborto social” es igual a ganarse el desprecio de la sociedad decente?

Según Ortega y Gasset, algunas características del pasota son: incomprensión de los criterios de valor, desprecio por el sentido de las acciones, resistencia a comprometerse en actividades de realización personal y del bien común, rechazo de normas y doctrinas estables, cultivo de sensaciones placenteras… Idiotas de esta calaña, penosamente, pueblan nuestra fauna guaraní.

¡Atila y los vikingos, en sus tumbas deben estar revolcándose de envidia!... Por obra y gracia de nuestro insuperable e irredimible salvajismo urbano, poblado de primates con pantalones, recién bajados del árbol. (al punto, pido perdón a los monos…) 



 

 

 

 

 

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario