sábado, 4 de junio de 2016

EL CONGRESO SE PARECE A UN PROSTÍBULO…

¿SOLO EL CONGRESO?
Para pensar un poquito…

Caso 1. En Perú, una prostituta se promovió como candidata legislativa bajo el lema: “una puta decente que hará del Congreso un burdel respetable”. En Ecuador, un grupo juvenil promovió a un burro como candidato al Congreso, y si bien su candidatura fue rechazada, “don Burro” consiguió más de diez mil votos en las redes sociales.

Para las próximas elecciones locales mexicanas, el payaso “Lagrimita” se postuló para alcalde de Guadalajara, diciendo, entre otras cosas, que “es hora de que un payaso de verdad gobierne”. Y así, hay otros ejemplos. En nuestro país, el titular del Congreso, Mario Abdo Benítez, dijo días atrás que la institución que preside se parecía a un prostíbulo.

Una trabajadora del sexo le respondió que “en los prostíbulos sí se trabaja”, como señalándose que ellos se ganan el salario sin merecerlo. Estas pocas referencias son suficientes muestras de la pobre imagen que se tiene de los políticos, y de los parlamentarios en particular. Sin embargo ellos, lejos de preocuparse por la situación, no parecen mover un dedo para siquiera intentar revertir tal triste condición.

Caso 2. Descabellado proyecto de ley de tenencia de armas. Acertadamente, la Cámara de Diputados resolvió postergar el estudio del proyecto de ley sobre armas de fuego presentado por el diputado Amado Florentín (PLRA). De convertirse en ley este desatinado proyecto, va a afectar a 7 millones de habitantes de la República. Una ley debe ser antes que nada útil para la sociedad; debe ser clara, fácil de cumplir y no onerosa.

Todo lo contrario de esta que están por sancionar, que va a ser más bien una formidable mina de corrupción para las autoridades encargadas de hacerla cumplir: los policías y los militares. Por supuesto, los bandidos van a seguir teniendo sus armas tranquilamente; los contrabandistas, ídem.

A los traficantes de armas les importa un bledo, porque simplemente les aumentará un poco la coima a las autoridades a las que hoy ya están coimeando. Es decir, esta ley de armas va a joder al ciudadano honesto que quiere estar en la legalidad y va a facilitar condiciones para que la corrupción tenga otra importante fuente para la coima y el soborno. De ser sancionada por el Congreso, el presidente Cartes debe vetarla.

Caso 3. Incontenible podredumbre política. Los ministros de la Corte Suprema de Justicia Sindulfo Blanco, Miguel Bajac y César Garay tienen la espada de Damocles sobre la cabeza, ya que podrían ser destituidos mediante el juicio político promovido por los diputados en diciembre de 2014, siempre que los senadores, en grotesca componenda, acuerden a qué agrupaciones políticas van a corresponder las eventuales vacancias (…)

Nada importante es para muchos senadores que un ministro de la Corte ejerza bien o mal sus funciones: lo que les interesa es obtener una tajada en la repartija de altos cargos de origen constitucional. Urge poner fin a este espectáculo mafioso, que enloda aún más a nuestra ya desprestigiada Justicia, y convierte a ministros de la Corte Suprema en rehenes y monedas de cambio de las ambiciones políticas.

Caso 4. Corrupción con rango internacional. La Justicia Electoral no deja de asombrar a la opinión pública con escándalos tras escándalos. Ahora se suma que los responsables del TSJE pretendieron involucrar a organismos internacionales en gastos en que no incurrieron, tal como aclararon estos últimos. 

Es hora de que el Gobierno, a través de sus tres poderes, realice una intervención a fondo en la Justicia Electoral con el propósito de sanear la institución. (Fuente: Editorial diario ABCcolor - mayo 2016). Estimado lector, ¡usted tiene la palabra!...

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